En esta página

  • Wai Hong Fong es graduado de la Universidad de Melbourne
  • Es el fundador de Storehub
  • Fue nombrado por The Age como una de las 100 personas más influyentes de Melbourne

Wai Hong Fong, que se describe como ‘el emprendedor accidental’, es un exalumno de la Universidad of Melbourne que llegó a ser una de las 100 personas más influyentes de Melbourne según el ranking de la revista The Age.

De regreso en Malasia como jefe y fundador de Storehub, un sistema de POS (punto de venta) basado en la nube para empresas pequeñas y medianas, hablamos con Wai acerca del impacto que tuvo la educación internacional en su carrera y de los consejos que tiene para los estudiantes internacionales de todo el mundo.

¿Por qué decidiste estudiar en Melbourne?

Acababa de terminar la secundaria en Singapur y, aunque me habían ofrecido una beca para seguir estudiando allí, mi madre creyó que el método de enseñanza rígido y basado en la memorización del sistema de Singapur no sería adecuado para mí. Me dio la posibilidad de ir a Melbourne y la aproveché.

¿Qué es lo que más te gustó del tiempo que pasaste en Melbourne?

La primera experiencia que recuerdo es que tuve que aprender a dirigirme a los profesores por su nombre de pila. Sin lugar a dudas, me resultaba muy curioso y, en muchos sentidos, fue la primera de muchas cosas maravillosas que disfrutaría en Melbourne. Como buen malayo, soy un gran amante de la gastronomía, y Melbourne no solo deleitó mi paladar con los mejores brunches y cafés del mundo, sino también con una gran variedad de comidas asiáticas y occidentales de excelente calidad.

Creaste OzHut mientras estabas aquí. ¿Podrías contarnos cómo lo conseguiste y qué aprendiste de esa experiencia?

Recién egresaba de Melbourne University y quería tomarme algunos meses sabáticos, pero me pidieron que ayudara a mi tío en su empresa minorista. Soy un buen sobrino asiático, así que hice lo que me pedían. Una cosa llevó a la otra y, casi sin darme cuenta, nació OZHut.

En mis cinco años como director general, adquirí todo tipo de conocimientos, desde aspectos fundamentales del comercio hasta liderazgo, gracias al tiempo que pasé embalando mesas en el depósito, respondiendo llamadas telefónicas de los clientes y desarrollando tecnología para nuestro sitio web. Durante mi tiempo allí, hice todo lo posible y eso se tradujo en un enorme crecimiento.

En 2011, fuiste elegido una de las 100 personas más influyentes de Melbourne (¡entre muchos otros logros!). ¿Cómo te hizo sentir eso?

Sin lugar a dudas, fue el premio más inesperado, ya que ni siquiera me había postulado. Fue increíble estar en una misma lista con personalidades de la talla de Cadel Evans [ganador del Tour de Francia en 2011] y Ruslan Kogan [millonario de Internet y fundador de Kogan.com]. Creo que lo único que recuerdo es que sentí una inmensa gratitud.

Posteriormente, regresaste a Malasia. ¿Cómo es volver a casa después de tantos años?

La comida de Malasia es realmente buena. Posiblemente esté entre las mejores del mundo, y los precios son razonables. He estado disfrutando mucho ese aspecto de mi vida aquí. Me entusiasma mucho saber que, aquí, en el Sudeste Asiático, hay un archipiélago de culturas muy diversas e interesantes a solo dos horas de vuelo, porque me da la oportunidad de participar en la solución de los enormes problemas que aquejan a esta parte del mundo. Este es el dinamismo que me hace despertar cada mañana y me mantiene alerta cada día.

Tableta que muestra el sistema de punto de venta y ranura para tarjeta de crédito

Sistema Storehub de Wai Hong Fong. Imagen cedida por Storehub.

¿Crees que tus estudios internacionales han contribuido a darte una ventaja como empresario?

Mi experiencia en Melbourne ha moldeado profundamente gran parte de lo que soy. La experiencia intercultural te obliga a ponerte todo el tiempo en el lugar del otro mientras tratas de descifrar un mundo totalmente nuevo. La experiencia de aprender a sentirme cómodo en lo incómodo me preparó para la vida empresarial, para pasar días enfrentando constantemente situaciones incómodas y desafíos que hay que superar.

¿Qué consejo les ofrecerías a los alumnos internacionales que estudian o piensan estudiar en Melbourne? 

No se queden encerrados en sus propios círculos. Rodéense de gente de distintos países. Yo hice una elección inesperadamente buena al cursar la licenciatura en Humanidades, porque, como la mayor parte del alumnado era local, me vi obligado a interactuar con estudiantes australianos. Esto me ayudó a no tener miedo de compartir mis opiniones y a examinar críticamente los temas con rapidez. Esas aptitudes me han sido útiles durante toda mi vida.

Para terminar, ¿qué crees que un estudiante internacional no puede dejar de hacer mientras está aquí?

¡Ser voluntario en una entidad benéfica local! Nada se compara con retribuirle algo a la comunidad que tanto ha hecho por crear un ambiente que todos podemos disfrutar. Además, no terminas de conocer una ciudad hasta no relacionarte con los márgenes de su sociedad. Podemos aprender muchísimo al hablar con aquellos que, cada día, ven a la ciudad pasar junto a ellos sin verlos.